PARQUE CENTRAL DE VINARÓS - Twa Eyeliners

Vinarós, España
Este proyecto entiende la arquitectura como un elemento que establece una dinámica de comunicación con el usuario a partir de su estructura. La morfología del propio parque nos informa del día de la semana que es, de si es festivo o no, del mes del año en que nos encontramos … de forma que también evoluciona según el número de usuarios que lo visitan.
El proyecto del parque central de Vinarós explora la capacidad comunicativa de una arquitectura que se proyecta en un contexto espacial inexistente, frente a la imposibilidad de interaccionar con una ciudad no definida, el proyecto opera como una máquina parlante que emite señales e información, generando un escenario de datos que el usuario aprehende, realizando una simultánea acción de trascripción y relectura.
El proyecto se manifiesta como una estructura inquieta, cuya forma se altera en momentos indicados. Un artefacto que interacciona con una ciudad por venir, convirtiéndose para los ciudadanos en un lugar de información y encuentro. Una pieza que cambia de forma reaccionando con la ciudad.

El parque es un sistema de plataformas interactivas capaces de cambiar su identidad mediante la articulación de su forma, en respuesta a las actividades de la ciudad. Es la convivencia mediante un eje en diagonal, de dos bandas de actividades, sobre un plano rodeado por una futura edificación de volumetría notable y sin pendientes reseñables.
La banda suroeste es un espacio atrapado en sección por dos planos: por debajo, la topografía facetada del suelo, cubierta con vegetación tapizante; y por encima, las copas de seis especies de árboles autóctonos, cada uno con su propio espectro cromático y plantados en una disposición de franjas paralelas que, combinadas con la vegetación tapizante, construcciones aéreas de setos, tipos de césped,… hacen de sus colores y su cambio de formas por la espesura de sus copas, densidad de matorrales, altura del hierba,… un indicador multiforme de los cambios estacionales al paso del tiempo. La imagen del parque no se repite.

La banda noreste es lo contrario, una cadena de habitaciones donde cada eslabón exige independencia y aislamiento respecto al otro. Dicho aislamiento se logra mediante construcciones aéreas de setos colocadas entre ellas, interpuestas como cortinas. Una zona donde la interacción es privada.
Y el eje,… El Eje / río, de un ancho creciente, un espacio de la metamorfosis, se hace más o menos permeable al tránsito, inundándose total o parcialmente. Con estas inundaciones controladas, el grado de permeabilidad del parque es distinto según el día de la semana o eventos del año. El grado de accesibilidad puede llegar hasta el punto de que el parque se parta en dos cuando el eje se inunde por completo. Con el eje se controla el grado de movimiento en el parque, el desplazamiento de una plataforma a otra y la forma de atravesar el parque en diferentes sentidos según las estaciones, fracciones del día, fiestas, nivel de ocupación de visitantes, eventos,….
Las catenarias de luces, el sistema de balizas y la iluminación particular de las habitaciones establecen una coreografía de luces y colores que dialogan con los usuarios del parque.

Describir el parque más allá de un instante supondrá una narración superpuesta de distintas imágenes en el tiempo, construidas con diferentes recorridos y múltiples contornos. Un espacio sin forma porque atrapa muchas a lo largo de las estaciones y las costumbres propias de la ciudad.
